
Si bien recuerdan el día de ayer les hablaba del nuevo sistema DRM de Ubisoft y como sus servidores llevaban horas sin ser accesibles.
El día de hoy nos enteramos que la razón por la cual no se podían acceder fue porque alguien inicio un ataque distribuido de negación de servicio (DDoS) en contra de los servidores. Este ataque provoco que muchos consumidores que compraron sus juegos de manera legal se quedaran sin acceso a los juegos nuevos.
Esto nos habla de un single point of failure (punto único de fallo), SPOF por sus siglas en Ingles, en un sistema completamente mal diseñado y que se tomaron muy poco tiempo en pensar en sus repercusiones.
Según el comunicado de prensa de Ubisoft fue tan solo un 5% de usuarios los cuales experimentaron problemas; aunque la verdad yo no les compro esa historia.
Al ver la situación del día de ayer esto nos deja con nuevas interrogantes.
¿Los ataques continuaran?
Estos ataques fueron premeditados. Si bien es posible que los servidores sufran desperfectos en ocasiones y puedan ser mitigados con alguna estrategia de recuperación de desastres ¿que pasa con los ataques?
¿Es este el primer ataque de muchos otros que lo único que tratan de hacer es “enseñarle” a Ubisoft lo ridículo que su sistema es?
Estos ataques al único que perjudican es al cliente final y a Ubisoft en menor escala. El cliente final no puede disfrutar de su juego, Ubisoft podría ver algunas repercusiones económicas si este es el caso y el pirata no tiene nada de que quejarse.
¿Y si Ubisoft desaparece?
Suponiendo que en un futuro no muy lejano Ubisoft se tenga que declarar en banca rota y cierre sus puertas: ¿Qué pasaría si en 3 o 5 años que yo quiera jugar mis juegos antiguos no pueda hacerlo porque Ubisoft ya no existe y no existen los servidores de activación?
El juego que yo compre ahora se ha vuelto completamente inservible.
La rentabilidad de los juegos
Supongamos que Ubisoft no desaparece. Ahora supongamos que mantener los servidores de activación para x número de juegos se ha vuelto caro y poco rentable, los juegos ya pasaron sus mejores épocas y ya no se venden como en un inicio. Ubisoft entonces decide eliminar el soporte para Assassins Creed 2 y cierra los servidores.
Nuevamente, el juego que compramos, se ha vuelto completamente inservible.
No aprendemos
Este tipo de casos no los he inventado yo. Estas situaciones YA han sucedido antes. ¿Alguien se acuerda de que paso con Yahoo Music o MSN Music?
Yahoo Music Unlimited era una tienda de música en línea, competencia de la iTunes Store, en la cual toda la música que podías adquirir contenía un certificado DRM el cual debía ser verificado con los servidores de Yahoo. En el año 2008, Yahoo al ver que servicio no era lo que se esperaba decidió cerrarlo.
A los usuarios del servicio se les dieron dos opciones (que en realidad solo era una): Transferir sus cuentas a otro servicio de música llamado Rhapsody o eliminar sus cuentas para siempre.
Si decidían transferir su cuenta la música podía ser “salvada” siempre y cuando esta existiera en el catálogo de Rhapsody. Si decidían no hacer la transferencia la única solución que Yahoo recomendaba era el quemar la música descargada a un CD y después volver a rippearla a sus ordenadores, proceso ridículo en el cual la calidad de los archivos de música se vería reducida considerablemente.
Exactamente lo mismo paso con otro servicio de música de Microsoft: MSN Music. El servicio resulto ser un fracaso ante la competencia y decidieron cerrarlo. Inicialmente Microsoft daría de baja los servidores el 31 de Agosto del 2008, pero al ver las quejas de los usuarios han decidido mantener los servidores operativos hasta finales del año 2011. Una solución temporal la cual seguramente estaremos recordando nuevamente el año próximo.
¿Qué podemos hacer?
El problema de la piratería nos afecta a todos. A las empresas de manera obvia al reducir sus activos económicos pero con las nuevas “soluciones” que han decidido tomar algunas empresas quienes más nos vemos afectados somos nosotros los consumidores.
Poco a poco se nos han arrebatado nuestros derechos como consumidores. Ya no somos dueños de una canción o de un paquete de software, ahora se nos da “permiso” de utilizarlos por medio de una licencia y ese es el verdadero problema.
La mejor forma de quejarnos es con nuestra cartera. No comprar juegos de Ubisoft hasta que se elimine este sistema, no comprar canciones o aplicaciones que nos restringen su uso de sobre-manera. No apoyar a compañías como Apple a que sigan explotando sus ecosistemas para limitar nuestras opciones. No más.
La piratería podrá ser moralmente incorrecta, pero muchas veces es la única alternativa.
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