Pareciera que esta historia fue sacada directamente del departamento de ironía pero por desgracia es bastante real. Phillip Shoemaker, quien trabaja para Apple, es el director de “tecnología de aplicaciones” y a su vez vende aplicaciones en la App Store bajo una compañía de nombre Gray Noodle.
Entre varias de las joyas que produce su compañía se encuentra aplicaciones de flatulencias o de hacer pipí, todas con un diseño y arte pésimo y una calidad que nos hace cuestionar como es que fueron aceptadas en la App Store.
¿Cuál es la ironía de todo esto? Que Shoemaker, varias veces ha sido citado como uno de los principales involucrados en el proceso de aceptación y/o rechazo de aplicaciones.
Al parecer los empleados de Apple están prohibidos de vender aplicaciones en la App Store a menos que obtengan un permiso especial y no se sabe si Shoemaker obtuvo este permiso o no. Curiosamente después de publicada la información de Phillip Shoemaker y su relación con Gray Noodle, se ha dispuesto a editar sus perfiles de LinkedIn y entradas en Twitter para tratar de eliminar cualquier evidencia de que exista un vínculo entre él y Gray Noodle.
Supongo que ahora sabemos por qué la App Store de Apple está llena de tantas aplicaciones de excelente calidad</sarcasmo>.
[Vía: Wired]

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