El renombrado paleontólogo Jack Horner ha pasado la mayor parte de su carrera tratando de reconstruir un dinosaurio. Ha encontrado fósiles con vasos sanguíneos y tejidos blandos extraordinariamente bien conservados, pero ninguno con una secuencia de ADN intacta.
Así, utilizando un nuevo enfoque, ha decidido utilizar a los descendientes vivos de los dinosaurios, los gallos y gallinas, e ingeniarlos genéticamente para reactivar sus rasgos ancestrales – incluyendo dientes, colas, e incluso manos – para crear un auténtico “Pollosaurio”.
Social Media